Estoy en Palestina, mis segundas impresiones

MURO

LA OCUPACIÓN ISRAELÍ APLASTA AL PUEBLO PALESTINO

 

Escribo este pequeño artículo desde Ramala, ciudad cercana a Jerusalén donde reside la Autoridad Nacional Palestina y ejerce de capital hasta que se consiga convertir a Jerusalén- Este en la verdadera capital. En un viaje de verificación de Derechos Humanos en Palestina recorro Hebrón, Belén, Ramala, Jerusalén, Nablús y otras ciudades palestinas, conocía parte de la historia de este pueblo y hace un año y medio intenté entrar en Gaza por mar sin conseguirlo, la marina de guerra israelí me lo impidió en plena ofensiva del ejercito de Israel sobre la franja de Gaza.

Ahora he conocido las colonias judías, algunas gigantescas como las que intentan rodear a Jerusalén-Este. Me recuerdan las construcciones turísticas de “Marina d’Or” en la costa castellonense, y siguen creciendo, la actividad es fuerte de grúas y andamios. El plan diabólico es decir que son parte de Jerusalén (nuevos barrios judíos de la ciudad para los sionistas), ciudad que Israel dice que es suya, y mediante su crecimiento, que se conecta a territorio de Israel de forma segregada y en régimen de aparheid de los palestinos, irse comiendo mas y mas territorio palestino de Cisjordania. Las carreteras de conexión, las gasolineras y otros enclaves forman parte de la red de araña que van tejiendo para dominar a este pueblo obstinado y tomar poco a poco pero de forma sistemática, su tierra

La voracidad de tierra de Israel confirma la naturaleza imperialista de ese estado y su caracterización racista de querer que sea solo y exclusivamente con mayoría demográfica judía de forma obligada. En su constitución se proclama que es un estado “judío y democrático”, creo que solo la primera parte de la proclama puede sostenerse.

He paseado también por el interior de la colonia judía de Hebrón, una de las más violentas del país. 2000 soldados “protegen” a los 500 colonos judíos de la población palestina, de 30 a 35.000 mil habitantes. La colonia judía ha ocupado por la fuerza el centro histórico de la ciudad (entre el 30 y el 40% del territorio de la misma) y expulsado a sus habitantes, recorro las calles fantasmas de tiendas palestinas vacías y casas desabitadas, allí donde hubo antaño el mercado de frutas y verduras mas importante de Cisjordania. Los soldados israelíes nos paran en diversas ocasiones, nos preguntan quienes somos, a donde vamos, no somos palestinos, no hay problema.

El muro es un verdadero disparo para los ojos, su trazado sinuoso y arrogante disipa finalmente cualquier duda, quieren construir una cárcel gigante y encerrar a todo un pueblo, para cruzarlo hay que pasar por los Chek-Points, te miran fusil en mano, te piden el pasaporte, te preguntan donde vas. Familias cercanas e incluso padres e hijos que viven cerca están divididos por el muro, para ir a trabajar… Chek-Point, para ir al hospital… Chek-Point, para ver a tu familia… Chek-Point. Hemos tenido suerte y hemos pasado bastante rápido, no éramos palestinos, ellos emplean muchos días de dos a cuatro horas para pasarlos.

Todo lo que he contado es verdad, yo lo he visto y ahora entiendo muchas mas cosas.

 

Joan Josep Nuet

Senador de Esquerra Unida i Alternativa-Izquierda Unida

2 Comments

  1. Haguessis pogut aprofitar per demanar llibertat i dret humans no només als territoris sino també a Israel.

    A Israel els comunistes són perseguits i en canvi a Cisjordània i Gaza gaudeixen de total llibertat. No m´he tornat ximple; només estic practicant l´art de dir-ho tot al revés per convertir-me en el teu company de ideologia.

  2. Hola, Joan Josep. Fa uns dies que estem anant a pitjor; en la vostra escomesa humanitària amb barco no us van deixar atracar-hi, però ara han obert foc sense contemplacions a l´ajut pacifista que socorre el poble palestí i això ja és ofensiva pura i dura; quina plaga i quin horror; el bloc del periodista Enric González roman sense entrades des del vint de maig; el discurs forer és gairebé impossible; quan s´acusa l´indefens d´ésser ell qui ataca el poderós és una temeritat prendre la paraula, però la paraula és l´única arma que reconec; fins que Israel no sigui també Israella, qui s´ha ancorat en uns plantejaments masculinitzants enclaustrats i agressius no reconeixerà que la mort no pot ser mai moneda de canvi, que la vida és molt més que obrir foc a l´indefens. Una abraçada.